La alianza estratégica suscrita entre el Perú y Brasil, nos pone dentro del marco del MERCOSUR, el bloque económico-social más importante de la región. La Cuenca del Amazonas se convierte así en el paso interoceánico de la futura comunidad económica sudamericana y una alternativa al canal de Panamá.
Siendo Iquitos el centro de gravedad geopolítico de la amazonia, la tarea fundamental es crear un corredor económico a lo largo de la cuenca biocéanica d l eje Amazónico. Es decir, aprovechando las condiciones geopolíticas que hacen de nuestra ciudad capital el centro de cohesión nacional amazónico, hay que modificar la geografía física natural, y crear una nueva geografía económica.
La idea central es crear a partir de Iquitos, un corredor económico de desarrollo, que implica la construcción de una infraestructura de transporte y energía, básica la expansión y el desarrollo de proyectos económicos en todos los sectores productivos, que permitan implementar un proyecto nacional de crecimiento económico y seguridad integral.
El punto de partida de esta propuesta es lograr la integración económica mediante la construcción de una línea de transmisión eléctrica, un ferrocarril y una carretera que, partiendo de Iquitos llegue a la costa norte del Perú, ofreciendo a la Amazonia la salida más barata y directa a la Cuenca del Pacífico, y del mismo modo mediante el transporte multimodal acuático y terrestre se vincule a la Cuenca del Atlántico teniendo como centro estratégico la Cuenca del río Amazonas. Como se ha dicho, teniendo como centro de gravedad a la ciudad de Iquitos, el corredor económico se desarrollaría a través de ejes secundarios en Paita y Sarameriza en el Perú y Manaos y Belem do Pará, en el Brasil, creando una alternativa al Canal de Panamá, convirtiendo a estas ciudades en puertos industriales de primer orden en la economía sudamericana.
Desarrollo nacional y seguridad integral
Entre las ventajas que esta vía transoceánica tiene podemos mencionar que; esta vía cruza la cordillera de los Andes en su cota más baja, el Paso de Porcuya que tiene sólo 2,500 metros sobre el nivel del mar, que es la ruta más corta pues sólo mide 1,500 kilómetros, por vía terrestres y 3,200 por el Amazonas; frente a la ruta Recife-Pucallpa-Lima (más de 7,500 kilómetros) y que además debe remontar los Andes sobre los 4,500 metros de altura; o la vía Salvador-Iñapari-Ilo, mucho más larga y más alta.
Esta envidiable realidad hace posible proyectar la construcción de una vía para un ferrocarril de alta velocidad que, aprovechando las servidumbres del oleoducto norperuano, una los futuros centros industriales de Iquitos y Sarameriza en pocas horas, y otra vía férrea de 200 kilómetros que cruzando el Paso de Porcuya, una Sarameriza con el puerto de Paita, con máquinas convencionales.
Aunque aún falta abrir el tramo de Iquitos hasta el Oleoducto norperuano, la existencia de esta importante obra hace viable la interconexión terrestre por medio de un ferrocarril y una carretera de alta velocidad que empalme con la carretera Olmos-Marañón y la red vial de los departamentos de Amazonas, Cajamarca, Lambayeque y Piura.
Del mismo modo, utilizando esta vía interoceánica es posible electrificar la Amazonia, a partir de poner en marcha un importante proyecto energético en el Pongo de Manseriche, ubicado cenca a Sarameriza, desde donde se puede extender una línea de transmisión eléctrica, en las servidumbres del oleoducto que correría paralela al ferrocarril y la carretera, creando a su paso un proceso de ocupación del espacio amazónico, con la fundación de ciudades y poblados menores vinculados al proceso de desarrollo de proyectos agroindustriales, industriales, mineros, energéticos, mineros y servicios en general, tanto a lo largo de la línea de la frontera nororiental como de la llamada ruta del narcotráfico.
Para tener una idea del impacto positivo que esta obra tendría, bastaría mencionar que el Brasil necesita exportar 128 millones de toneladas de soya hacia la Cuenca del Pacífico, ubicada a 28 mil kilómetros de los puertos brasileños atlánticos. Del mismo modo, la agricultura carioca, importa desde Marruecos y otros yacimientos del África alrededor de 2 millones de toneladas de fosfatos, mientras los ricos yacimientos piuranos de Bayóvar, una de las reservas más importantes del mundo, siguen sin ser explotados pese a que tienen en nuestro vecino su mercado natural.
Otro aspecto importante es el valor estratégico del corredor amazónico, es la posibilidad concreta de convertirse en una alternativa al Canal de Panamá que, al tener el monopolio de la interconexión interoceánica, mantiene tarifas que elevan el costo del comercio internacional. Además de competir en mejores condiciones, el Canal Amazónico, se abre como una esperanza para las economías de la región sudamericana y el MERCOSUR, pues demás de las ventajas económicas resulta una vía más segura frente al terrorismo internacional o la conmoción social.
La realidad geopolítica ubica al Perú como salida natural del Brasil hacia la cuenca del Pacífico, ahora se habla de crear una realidad geoeconómica, en donde el Perú como socio del Brasil, la octava economía del mundo, pueda tener presencia en la nueva realidad geoestratégica del mundo. No hay que olvidar que la cuenca del Pacífico es el mercado más importante del mundo, con el 40% de la población del planeta, el 54% de la producción mundial y el 50% del comercio internacional.
Como se observa, el corredor económico amazónico es fundamental para el desarrollo futuro de nuestra nación pues lograría garantizar en forma sostenida: desarrollo nacional y seguridad integral.
martes, 23 de diciembre de 2008
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